Saturday, November 29, 2008

Friday

Los tonos violeta se concentraron en el paisaje. Las copas de los árboles yacían desnudas, bailando una sinfonía estática con el viento. Se dibujó una sonrisa en la nube juguetona que aparecía aislada en el cielo. Totalmente azul, distintos tonos verdes. En la situación desesperada, ella no quiso escuchar más. Su cabeza anhelaba distinguir otro tono, darle menos color a la histórica reunión de formas. El mundo se movía lento, sin ritmo, sin señales. Las moléculas mantenían la estructura débilmente, se hacían frágiles en la tarde de viernes.

Existían besos, antes. Existieron almas. Bailes, juegos. La figura del pasado riéndose de sus hijos, traviesos segundos cuya complicidad es más que deseada. La lejanía física, la constante ausencia rompiendo con violencia la frontera de la calma. En el medio, un rompecabezas de posibilidades, un trago agrio de amorfas palabras que anhelan ser parte de un algo más grande. La búsqueda de un sentido no oculto, sino manifiesto, no eterno sino atemporal. Se niegan al cambio. Lo evitan claramente. No es una decisión individual, están condicionados por el macabro insulto que provee tal ruido a su preciosa belleza.

He visto a las palabras llorar. He llorado con ellas. Las he observado entrar en el mundo, y sacarlo de su órbita con un punto o una coma. He hallado en su finura la rudeza de la agonía, y en su rigidez la dulzura de sus tiempos. Jugué con ellas a ser fábula, y me abandonaron como el drama en una novela mal escrita, para volver de nuevo, como heroínas, y rescatarme. Ahora mismo también juegan. Se escriben solas, mi mente obedece. El circuito de su existencia llena el aula, reflejándose en mi cristalino. Me recuerdan que las vi amar. A través de su manipulación, amaron y odiaron, y me hicieron creer que ellas también sufrían. En el parámetro y el umbral, confundieron su sentido, y al hacerlo, organizaron un camino de fotografías. El evento de sus tonos violeta fue el primer avance. Con la armonía del grafito resbalándose por la hoja abandonada, parecían cantar sus verdades con la solemnidad de la perfección. Las he sentido acariciar mi corazón desnudo, herirlo, curarlo, venderlo, e incluso, una vez lo recuperaron. Han aguantado indolentes mi energía, volviéndose flexibles para poder seguir respirando. El maltraro y la herejía las han acompañado de vez en cuando. A pesar de todo, siguen fluyendo. No se han rendido. En la esquina de mi ojo siguen balanceándose entre las emociones, la razón y los sentimientos. Me han permitido descubrir cuál es la sútil diferencia. La he sentido. Soy parte de sus esclavos, sin aparente clasificación ni merecida complacencia.

No obstante, genio. Mis amantes. Mis amigas. Mis secretas dueñas. Mi intimidad. Mis sueños. Enteramente yo, esta tarde de viernes.

(Acompañamiento:
Sarah McLachlan - Adia)

No comments: