Tuesday, January 31, 2006

Ingeniosa cobardía

Me evitaría el resto de su vida. Dejaría en mis manos el llanto de su alma como si derramara entre mis labios sus tristes palabras. Mediante su aparición jugaron en mi cabeza pensamientos desastrosos, a causa de sus tenues sensibilidades. Perdida la esperanza, no había nada para hacer. Rescatarme a mí misma del poder de las sombras, de la tumba profunda en la cual mi ser entero se extinguía. El tiempo fue triste. La sensación de la tranquilidad apoderándose de su espíritu me sorprendía. Existía una facilidad suprema para acabar sentimientos profundamente arraigados. El escenario, los artistas, el libreto, todo me consumía. La llama de mi vida de mis manos brotaba queriendo entonar suaves melodías en un campo de tierra bendita y yo no encontraba la manera de detener esa apócrifa hemorragia.

Tuesday, January 24, 2006

Asilo

Sentí a mi corazón palpitar con fuerza y desesperación cuando llegaste. Los golpes eran secos y un rumor sordo enmudecía al espíritu. Sabía que le temías y sin embargo, lo extraño de la situación me cautivó. Pocas cosas me hacen tener tanta piedad. Las voces que escuchabas debieron parecerte melódicas y frías, lo sé porque existió en el tiempo un imprevisto camino para ser transitado y en ese momento, lo recorríamos con sonidos. Cuando seguiste adelante, la infinita habitación retó a tu cobardía y ella perdió. Yo percibía tus pasos lacónicos como canciones apagadas y conocía a cada segundo tus pensamientos. La indecisión te llamó esclavo y el espíritu en frente de mí reía porque el también era su esclavo. Dudabas tú igual que él y ambos creían estar a salvo. Dime, ¿cómo pude engañarte tan fácilmente? ¿No recordabas acaso que no eras el primer ser humano que se llenaba de maligna angustia? Creo, no, no puedo creer en nada. Me exigí acabarte y lo he logrado. Me exigí llevarte hasta la cueva y ahí estás. Prometí a mí misma que sabrías la verdad antes de que amaneciera. Te prometo ahora que será rápido. A ti te he dejado menos tiempo, es injusto. Subes ahora entre las rocas con una tierna confianza en mí. Se nota en tus pasos que ignoras el motivo por el cual llegaste aquí. Pocos eslabones más y te hallarás con el espíritu y conmigo frente a frente. Quizá no reconozcas su cuerpo hecho tiras de carne, pero él tampoco reconocerá el tuyo porque he querido que no pueda verte. Me gustaría que estuvieras dormido para poder sentir tu perfecta respiración. Ahora estás justo aquí. Levantas tu mirada aterrorizado, lo ves. Los hoyos de sus mejillas sólo existen ahora como parte de un recuerdo. Ni siquiera sus labios, que eran tan imperfectos, habrían podido responderte un gesto. Lo abandonaste hace tanto tiempo, de una forma tan pasiva que no dejó huellas en ti. Me enseñaste a embalsamar el tiempo y eso hice. Embalsamé a tu padre para conservarlo junto a tus restos, dentro del frasco en el que te diluiré yo. ¿Entiendes ahora, amigo?

Monday, January 23, 2006

Reloj

Sombra, eres el reflejo de un tiempo pasado. Llevas en tus hombros una silueta inventada. Con su forma, hecha de la nada, entona acordes propios para un concierto de bullicios y gritos exagerados. No es metáfora, es tangible. Cubre bajo su manto un secreto, tiembla. Rescata una vieja conversación, que escuchó cuando todavía existían las sonrisas sinceras en tu delicado rostro. Dime la hora, porque ya se hace tarde. El reloj que señala tu tiempo será todo consumido.

Pensamientos inútiles. Cristal multiforme. No pueden articularse palabras inocentes en ese castillo de obras fatídicas. Una cálida añoranza se desliza por la mitad del tiempo que nos separa, me obliga a respirar utilizando tus pulmones, pero yo no quiero perderte. He decidido irme ahora, sin ti. He decidido irme en tu lugar. Ahora puedes hacerlo, perfora mi corazón, deja en él un agujero. Tu agujero.

Wednesday, January 18, 2006

Motivo

Dobló su mano con la vitalidad de sus recuerdos. Tocó la puerta, primero con tristeza, luego con emoción. Esperaba ser recibido con agrado, quería ver a su familia ahí, unida, sólo para él. Nadie respondía. Volvió a tocar, pero las cosas no cambiaron. Sintió una inquietud inmensa en su corazón, porque temió que ellos no estuvieran nunca más para él. Ya sus pensamientos no estaban intactos, así que presa del pánico golpeó una ventana y la rompió, dejando en ella su sangre, su amor. De la nada surgieron más y más sentimientos vívidos, aterradores, optó por entregarse con fe a la diosa de la desesperación, gritando en su eterno silencio. Había tantos rastros de sangre. Manchas sin fin que ahogaban su respiración, hasta que él la vio. A ella. La misma que invocó por quererla, pero ella no respondía, estaba como siempre, sorda a la compasión, al perdón. Él no pudo resistirlo, su ser mismo no comprendía el abismo que lo inundaba. Quiso ahogarse, pero era ya muy tarde, puesto que las heridas no podían sanarse. Jamás. Sin duda alguna, ella estaba loca.

Saturday, January 14, 2006

Facsímile

Tengo miedo del silencio que tus ojos tristes me muestran. Tengo miedo de sentir el significado de un reproche resbalándose por mis mejillas. Tengo miedo de no verte. De no volver a verte. Tengo la tristeza atorada entre mis guantes, que me impiden mover con libertad mis dedos. Tengo miedo de no escuchar una sonrisa o ver una palabra. Tengo miedo de haber extinguido tus angustias o tu alegría. Tengo miedo de borrarte al son de otros oscuros seres. Tengo miedo de mostrarme débil o vulnerable. Tengo tantas cosas que temer. Tengo miedo de saber que has podido descubrirlo en esas hojas. Tengo miedo de permitir que me veas a mí misma, sin máscaras. Tengo miedo de jugar y romperte. Tengo miedo de masacrarte con simplemente verte. Tengo miedo de derrumbar tus espacios para enterrar mis sombras y de llorar sobre tu tumba vacía. Tengo miedo de llorar sin ser. Tengo miedo de permanecer sola sin estarlo. Tengo miedo de ser real. ¿Qué es ser real? ¿Qué significa opacar un alma o impresionar una imagen? Renuevas tantas cosas en mí, que tengo miedo. Tengo miedo de esconderme con tu sombra para agotarte o envolverte, para llorarte o sorprenderte.

Tengo miedo de que el sol aparezca en tu cabeza y evapore tus recuerdos. Agrios o dulces, tus recuerdos. Dime entonces, ¿cómo dejo de sentir miedo? ¿Cómo dejo de ser yo misma y me agoto con tus pasos? ¿Por qué caminas tan confusamente en medio de este océano de angustias? Si sonríes, ¿lo haces con gusto o sufres sin sentido? ¿Cómo adivino quién eres, qué piensas, qué sientes o qué eres? ¿Hallarías tras mis letras sueltas pedazos prohibidos de una mentira justificada? Quisiera saber que lo has comprendido para acostumbrarme a la idea de perder. Perder algo que nunca ha sido mío. Tengo miedo de evaporar tus latidos. El mundo entero me lo repite, todo el tiempo me lo dice. ¿Qué has hecho? ¿Pudiste herir el marco oscuro de mi pintura, de mi arte? Quisiera saber si los colores del día, de tu día, están vivos o cobran vida. Quiero identificar el marfuz color de tus mejillas para evitar enredar otra vez tu endeble existencia. Tengo tanto miedo de ahogarme en mi habitación. No temo encerrarme, solamente ahogarme, perderme, conocerte.

Thursday, January 12, 2006

Wednesday, January 11, 2006

&

No te puedo seguir esperando. Ya esperé lo suficiente. Esperé que llegaras, me tomaras la mano, me dijeras que me amabas y luego me besaras. Esperé toda una noche por ti, y ya no puedo seguir esperando una sombra que no aparece. Y ahora llegas. Y todo lo que soñé quedó en tan sólo una frase que tus labios pronunciaron: Desconéctenla.

Locura


Delinea mis manos con lágrimas. La locura tiene sobre sus hombros una dalmática, quiere cubrirme. Anhelo escrutar tu perfume de nuevo. Necesito hacerlo. Estoy muy mal, sueño mío. Articula con tus perfectos labios una triste palabra, sométeme, quiero rendirme. Ya ves que he pensado en el pasado. No quería verte sangrar, ni tampoco arrancar tu corazón de ángel con excesiva dulzura. Merecías tener en tu vida un recuerdo menos escatimado. Para mitigar mi sufrimiento tu fuero interno ha optado por hacerme más daño sin notarlo, me estás atenuando. Vuelve a ser la sombra, háblame con tu tétrica voz, muéstrame otra vez tus sombríos deseos, los haré realidad si sobrevivo para hacerlo, por favor, con todo tu corazón, no me tomes más por extranjera, desperdigas mi vitalidad. Cuando todos te odien y arrasen con tu mundo, mi magnífico dueño, espero que recuerdes que yo nunca te hice desmoronar al sentirte pronunciar mi nombre.

Abrirás los ojos ya estando ahí, entre la madera y la tierra, sintiendo como la mortal soledad comienza a robar tus pensamientos y en ese instante, te acordarás de mí. Pensarás que sí tomaste mis manos y me contaste tu historia.

Saturday, January 07, 2006

Hace falta

No he acabado contigo. Quiero verte aún más abajo. Derrotado ante tu amor propio, sollozando. Prometí acompañarte siempre, confiar en ti y eso hago. Alejé de nuestro lado la sucia vanidad que desordenaba nuestros miedos. Pero hace mucho tiempo ya que no te veo. Te has escabullido de mi mundo como un pequeño soplo de tierra. Eres de arcilla, llevas metal en tus venas. Es un estilo diferente, suicida. Haberte encontrado sumió mi destino en esperanzas enfermas, que con su sutileza me hicieron confiar. En ti. En vivir. Ya no quedan rastros de caridad ni huellas de sal. Las máscaras se han disuelto en el agua turbia de la cual te alimentas. He notado tus manos curiosas tanteando mis sueños, llevándose con ellas a los esclavos que me protegen, dejándome sola, entregada forzosamente a tu castigo piadoso, dócil y bestial. En lo profundo de tu alma, sabes de qué material has construido un lugar sagrado. Tiempo ya no queda, ni para continuar caminando a tu lado, contigo, o arrastrándome, agarrada a tus pies.

Tuesday, January 03, 2006

Slain mind

A new murder has occurred in the city,
nobody ever had been us afraid
but today people scream and they escape.
We see a girl with a baby bottle full with blood,
and she drinks it,
and I ask all this time:

Were we the murderers of the innocence?
or all of you have the slain mind?
are you searching some suspects?
although you don't see the real situation
I know that you will accuse us
and then we wanted you to know that
we are not those of the damaged brain.

Monday, January 02, 2006

Cortos

Te estoy mirando. Eso funciona. Quizá porque cuando confundiste mi vida y la tuya creíste que yo era un poco distinta a la que amabas, tan sólo un poco. Y te equivocaste. Porque la que amas tiene en su mente otro nombre y yo, yo jamás tuve el tuyo en la mía. ¿Sabes que es lo más curioso? Que ella ya no está. Me asombra que no la hayas podido recordar como una buena mujer. Lo que sucedió fue que no supiste esperar, y la asesinaste demasiado pronto.